Gérard y Marianne comparten una casa de verano con otra pareja de amigos. Las tensiones sentimentales hacen que ambos se pregunten por la verdadera naturaleza del amor. A Gérard le gustaría tener un hijo con Marianne, pero ella tiene ya uno de una relación anterior y prefiere esperar. Un día Marianne abandona a Gérard, que empieza a salir con otra mujer. Tiempo después, Marianne regresa y ambos retoman su vida en común, marcada por la adicción a las drogas.