Inmersión en las profundidades del rostro de tres mujeres mientras responden gestualmente a estímulos siempre invisibles para el espectador, sean estos interiores, atizados por la reflexión y las emociones, o externos, provenientes de algún lugar fuera del encuadre. Tristeza, dolor, rabia, desconsuelo, miedo, resignación y melancolía asoman a través de los ojos de las tres actrices.