Nói, un joven de 17 años, está harto de vivir en un pueblo remoto de Islandia y sólo sueña con huir de allí. Es un mal estudiante y destaca por su aspecto: alto, pálido y completamente calvo. Se pasa el tiempo en un refugio subterráneo detrás de la casa de su abuela hasta que conoce a Iris, que trabaja en la gasolinera del pueblo, y hace planes para marcharse con ella. La glacial belleza del entorno rodea el pasado y el presente de Nói, y acaba por engullir su futuro en un devastador final.