Preocupado por la salud mental de su mujer, Juha decide mantener su despido en secreto. Pasa los días en una remota estación de servicio pensando en una posible salida a su situación. Pronto se encontrará desnudo y cepillando el pelo de una mujer desconocida, ganando en dos horas lo que en su anterior trabajo le costaba dos días. Con la ayuda de su amigo Olli, Juha empieza a vender su cuerpo en serio, a pesar de la vergüenza y de su creciente cúmulo de mentiras.