La pequeña Mary, tras un drama provocado por su padre alcohólico, es adoptada por Bob, un hombre que ha visto roto su compromiso de boda a causa de sus continuas borracheras. La niña le ayudará a sentar la cabeza. Una de las primeras películas de la estrella infantil del cine mudo Mary Osborne, que hizo el papel con sólo cuatro años.