Roy es un cartero sin la más mínima ética profesional que abre las cartas de los demás y tira parte de la correspondencia a la basura, sin repartirla. Un día, Line, una joven misteriosa y atractiva, olvida sus llaves en el buzón. Después de vacilar unos instantes, Roy se dirige a su apartamento y abre la puerta. A partir de ahí, la vida de Roy toma un nuevo rumbo, involucrándose en algo mucho más peligroso que el hecho de abrir cartas ajenas.