Primera comedia del grupo de humoristas Killinggänget, narra con un toque de humor negro cuatro historias sobre el comportamiento humano, cuyos protagonistas a veces parecen absurdos: un hombre elegantemente vestido que acaba de morir encuentra su destino en forma de un hombrecito de madera; un padre intenta enseñarle a su hijo los deleites de la cremación de animales; un grupo de personas se reúne con la esperanza de aprender a cocinar; y finalmente, el funeral de un patriarca al que asisten sus hijos y que tiene una fuerte influencia oriental.