El rey David vuelve a Jerusalén tras salvar la vida de Urías en un ataque. David contempla a Betsabé mientras se da un baño en la casa de al lado, y le informan de que se trata de la esposa de Urías. Pronto se convierten en amantes. Las lluvias cesan y el hambre acecha, por lo que David cree que Dios le está castigando por sus pecados. Betsabé le comunica que va a tener un hijo suyo y que, como adúltera, será lapidada hasta la muerte. El rey David envía a Urías a la guerra con la esperanza de que le maten.