El inventor escocés Robert Fulton llega a Nueva York en 1807 con la intención de construir un barco de vapor que acelere el transporte. Todos se ríen de él, con la excepción de la bella posadera Pat O'Day, quien ofrece a Fulton cobijo y asistencia financiera. A Charles Browne, novio de Pat, no le agrada esta situación y, como la mayoría de los marineros de la región, teme que el barco de vapor de Fulton los deje sin trabajo.