Cuando Lene, la esposa del famoso actor danés Nicolas Bro, le comunica que ha dejado de quererle, Nicolas intenta salvar su matrimonio rodando una historia de amor con él y su mujer interpretándose a sí mismos. Su buen amigo y director Christoffer Boe le presta una cámara y le aconseja que lo filme todo, consejo que Bro se toma demasiado literalmente. La constante filmación de Bro termina por volver locos tanto a sus amigos como a Lene, que se marcha a Berlín.